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Paraíso - Infierno
Allá en la tierra ondulada, de arenas blancuzcas cubiertas de altas palmeras, donde la vida era una diáfana, pura celeste fiesta, a orillas de un mar esmeralda casi igual al Paraíso, había una casa redonda como un merengue. Familiar por la bondad de la gente que allí vivía,
Hasta que un día, el ala áspera de la muerte , golpeó la puerta con la palabra salada y sangrienta del intolerante. Los niños y las mujeres corrían con el terror pintado en los labios pálidos.
Las armas provocaron tartamudas sombras.
El silencio olió a pólvora.
En un rincón con olor a miedo y a orines, el niño escondido juntaba sus manitos asombrado por tanta maldad. Cuando todo fue un silencio que aturdía, salió de su escondite, llorando su terror en busca de alguien. Gritó tan fuerte …, nadie respondió, sólo el ir y venir del mar transparente.
Ahora ese lugar donde la vida era diáfana, pura con olor a humildad, está ocupado por los turistas adinerados que se asolean como iguanas en esas arenas blancas, ignorando que en su profundidad se guarda la sangre de tantos angelitos de ojos oscuros, achinados y cabellos negros, para que ellos se distraigan de sus vidas sin por qué .
¡ Tanto dolor por tan poco!
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